Este mundo cambiará gracias a ti.
Eres libre de decidir qué cambios quieres ver reflejados en tu vida. Tu propia voluntad es la fuerza más poderosa que reside en tu interior. Pero debes recordar que para poder guiar este mundo a un cambio, necesitas escuchar Tu Propia Verdad. En otras palabras: Mirar en tu propio corazón.
Hay diferentes ejercicios y caminos que puedes adoptar para procurar escuchar lo que reside en tu interior. Algunas personas viven su vida con plenitud y en el centro de su verdad simplemente haciendo aquello que aman con la mejor disposición. Otras personas encuentran la guía para descubrirse a través de la meditación o aprendiendo de maestros que se van presentando en su camino. Existen millones de caminos e ideas que te pueden ayudar a encontrarte.
Tú eres el que decide qué camino adoptar y seguir hasta el final.
Lo único que realmente importa es tu deseo de descubrirte. Simplemente recordando que nos hallamos mucho más allá de todos los juicios que el mundo ha formado puede brindarte un nuevo panorama que te ayude a transformar aquello que te rodea.
Como un ejercicio, procura regalarte aunque sea 10 minutos en donde hagas de lado el resto del mundo y escucha lo que está dentro de ti. Simplemente tienes que hacer eso: escuchar
Las posibilidades son infinitas si descubres tu verdadero potencial. No permitas que tu pasado te arrastre o que tu futuro te acongoje. Ninguno de los dos está en este instante junto a ti. Lo único que puedes decidir es actuar en el AHORA y decidir, de una vez por todas, los cambios que harás dentro de ti. Una vez que la transformación tenga efecto en ti, lo tendrá en el resto del mundo.
No lo olvides: Este mundo cambiará gracias a ti.
Tú decides cómo cambiará.
Todo, siempre, sin duda alguna, cambia.
El cambio es contante en nuestras vidas y transforma la manera en la que pensamos y somos. Personalmente, el cambio era uno de mis miedos más fuertes. Me he llegado a sentir incomoda, perdida e inclusive infeliz cuando se presentó un cambio que me era imposible controlar o comprender.
Pero con el paso del tiempo he aprendido una lección valiosa, y esto se relaciona con el deseo de querer controlar lo que pasa a mi alrededor. Si intento controlar las cosas y personas que me rodean, terminaré sufriendo y viviendo en un estado de ansiedad y preocupación abrumadora.
No puedo controlar la manera en la que una persona reacciona ante mis acciones. No puedo controlar el opinión que los demás tengan de mi, incluso si hago todo lo que está en mi disposición para intentar persuadirlos a que cambien de parecer. No puedo controlar el hecho de que el cambio es algo natural y sano, incluso si en el momento en el que me encuentro me es imposible comprender como eso puede ser algo bueno para mí.
Lo único que realmente puedo hacer es decidir como reaccionar ante los cambios que se vayan presentando en mi vida. Siempre existen opciones. Por ejemplo, puedo recibir el cambio con los brazos abiertos y dispuesta a mantener mi mente y mi corazón abiertos para descubrir la bendición que se esconde incluso en la situación más díficil, o puedo simplemente negarme ante el cambio y sentirme infeliz cuando las cosas no resultan como a mi me gustaría. Todo siempre es cuestión de elegir mi perspectiva y mi manera de juzgar las situaciones que se vayan presentando.
La realidad es que puedo transformar mi propia situación simplemente por la manera en la que elijo observarla y reconocerla como parte de mi aprendizaje.
Últimamente lo que se ha estado manifestando en mi vida han sido cambios. Cambio de ideas, cambio de amistades, cambio de hogar, cambio de color de casa, cambio de peinado, cambio de perspectiva, cambio de existencia.
Me encuentro parada en un escenario que nunca antes me había imaginado que existiria en mi vida. Y es una aventura que me emociona y me confunde a la vez.
Como ya lo he dicho, el cambio era uno de mis miedos más grandes. Ahora es momento de quitarme esa idea pasada y darme un clavado a un nueva aventura que me ayudará a descubrirme.
Muchas cosas pueden cambiar a mi alrededor, pero lo que se mantiene constante siempre es la verdad que reside en mi interior.
Espero verlos del otro lado de esta locura inexistente.
Tu mente guarda tu pasado, tu cuerpo guarda el presente, tu alma guarda el futuro.
En otras palabras, la mente analiza y recuerda, el cuerpo experimenta y siente, el alma observa y conoce.
Realmente he leído mucho sobre el tema de mente, cuerpo y alma durante los últimos días. La manera en la que se relacionan, como cada parte de nuestro ser nos comunica algo, incluso cuando estamos más atentos en lo que esta pasando fuera de nosotros que en lo que reside en nuestro interior… es algo realmente fascinante. Que no pongamos atención a los mensajes que nos rodean no significa que estos no estén presentes. Solo es cuestión de estar alertas.
Y es por eso mismo que he procurado estar más consciente al momento de experimentar mi día a día.
Vivir con prisas, sin tomarse ni un momento para comprender el regalo que es observar un cielo azul brillante o el juego de los colores al anochecer es algo que puede llegar a abrumar a cualquiera. Es importante encontrar un balance para poder estar en sintonía con lo que reside en nuestro interior.
Aunque la gran pregunta que se presenta ante esto es… ¿Cómo se logra eso?
¿Qué se necesita hacer para estar en sintonía y balance entre mente, cuerpo y alma?
Yo creo que se puede iniciar conociendo cada una de estas partes de nuestro ser. Cerrar los ojos y descubrir cual es el propósito y mensaje de estos regalos que forman parte de nuestra integridad humana. Leer o investigar sobre el tema, por experiencia propia o al escuchar a maestros que se presenten en nuestro camino también es una buena manera de expandir nuestra sabiduría sobre el tema.
Y cuando alguien tenga una idea clara… por favor no dude en compartirla conmigo. (Jeje)
Todos y cada uno de ustedes tienen algo valioso por compartir y enseñar al mundo.
Lo más importante es que respetes y sigas aquello que te haga sentir que estas en sintonía con tu propia verdad. Todos estamos en una aventura constante de ir descubriendo nuestra propia realidad.
¿Tú como encuentras tu balance?
Para las noches en las que realmente me era imposible conciliar el sueño, la única solución a mi insomnio era ponerme a escribir.
Incluso si eran palabras que no tenían coherencia ni sentido, escribir siempre ha sido para mi una experiencia enriquecedora que me permite reconocer y compartir el mundo que se esconde en mi interior.
Es realmente impresionante la manera en la que hacer algo que uno ama le puede ayudar a cambiar su sintonia a algo completamente nuevo y positivo. Es practicamente lo mismo que cambiar de estación de radio; una canción triste y melancolica se puede transformar en una melodia llena de posibilidades y descubrimientos.
He tenido la fortuna de observar como otras personas expresan esta manifestación de gozo a través del canto, la composición de música, pinturas, chistes, obras de teatro, esculturas e inclusive fotografías.
Independientemente de qué hagan, siempre y cuando lo hagan con gozo y amor, el resultado tiene un sabor exquisito que es imposible que se vuelva a repetir. Y para mi, ese es el secreto de realmente vivir y compartir con los demás los regalos que cargamos en nuestro interior. Es el arte de amar lo que uno hace.
Me interesa tanto descubrir qué es lo que llena de vida y gozo a los demás, que realmente anhelo el momento en el que alguien me comparta qué es lo que ama hacer y porqué. (Si alguien llegara a compartirlo conmigo por un comentario, lo más probable es que mi gratitud por su confianza me inspire a mejorar y escribir más seguido)
Es claro que la práctica y la constancia nos ayuda a mejorar, pero es la pasión y la devoción que le vertimos a aquello que nos apasiona lo que realmente brinda ese “no se qué” que logra obras maravillosas que conmueven al corazón. Es un mensaje de alma a alma, un regalo que le brindamos al mundo.
Yo aún me considero novata y torpe al escribir. Tengo mucho que aprender, pero tengo fé que con la practica y con la pasión que me motiva a hacerlo podré mejorar poco a poco.
Por apoyarme simplemente al leer estas palabras, te agradezco profundamente. Realmente me considero afortunada si al menos una sola persona llega a leer esto, incluso si solo se llegó a topar con esta entrada por error.
No malgastes tu tiempo dudando sobre tus capacidad. Si amas lo que haces, lo que hagas te amará a ti. Puede tomar tiempo y practica, pero el camino que se dibujará ante tu nueva aventura será un viaje digno de vivir. Confia en ello.
Muchas veces me ha entristecido escuchar como las personas se refieren al perdón como un acto de debilidad.
“Si llego a perdonar a tal persona, lo que en realidad estoy haciendo es darle la razón.”
“Nunca voy a poder perdonar u olvidar todo el daño que me causó.”
Todas estas frases me suenan tristes, sobre todo porque la persona que llega a considerar que el perdón consiste en una manifestación de debilidad simplemente se condena voluntariamente a permanecer en el resentimiento y dolor. Sin embargo, también comprendo estos puntos de vista porque yo misma me encontré en esa misma postura por mucho tiempo, malgastando mi energía en recordar, resentir, condenar y maldecir a aquellas personas que me habían “traicionado” o “hecho algún mal imperdonable”.
Sin embargo, gracias a la enseñanza de varios maestros que se han presentado en mi vida, y a mi propia experiencia, he podido determinar que el resentimiento es basicamente lo mismo que tomar veneno y esperar que le haga daño a la otra persona.
La única persona que realmente se ve afectada por todo el proceso de estar cargando con la amargura y el coraje es uno mismo. Y la falta de perdón es una manifestación clara de falta de amor hacia nosotros. Tal vez pensamos que si perdonamos a la persona que nos llegó a “causar un mal” entonces le estamos haciendo un favor a dicha persona. Pero en realidad, el favor nos lo damos a nosotros mismos simplemente por permitirnos soltar aquello que nos limitó a elevar vuelo y tener una experiencia de paz y tranquilidad.
La falta de perdón es lo mismo que cortarse las alas y cargar con un dolor insuperable que nos ahoga y agobia por dentro. Es veneno, que aunque tal vez no lo recuerdes todos los días, sigue transitando por tus venas, dandote un sentimiento de pesadez, quitandote el sueño y causandote momentos de soledad e inclusive ira.
Yo conozco esta experiencia porque me ha tocado vivirla. Y sin embargo, poco a poco he encontrado ejercicios y experimentos que me han ayudado a liberar ese sentimiento de tristeza o coraje para poco a poco ir olvidando y finalmente, bendiciendo la situación que me ayudó a encontrar esa fortaleza dentro de mi persona.
“El verdadero perdón es el propósito real de la vida, pero tienes que elegirlo para hacerlo tuyo”- La Desaparición del Universo
Es momento de expandir las alas y levantar el vuelo. ¿A dónde te gustaría llegar?
Las posibilidades son infinitas, como los regalos que residen dentro de tu ser. Date la oportunidad de liberar y perdonar a aquellos maestros en tu vida que te han brindado la oportunidad perfecta para experimentar el verdadero perdón.
“Tú, y solo tú, decides lo que significa para ti cualquier cosa y como vas a reaccionar a ello.”
Esta idea se me hacía tan increiblemente díficil de creer, y sin embargo muy dentro de mi ser, sabía que resonaba con mi verdad. Durante los últimos días, mi vida ha cambiado. He vuelto a redescubrir lo mucho que me fascina la vida, y el amor que puedo compartir con los demás.
Siendo sincera, cuando me encontraba ahogada en dudas, miedos e inclusive ira… no tenía nada amorosos ni bueno que compartir con las personas que me rodeaban.
¡Estaba tan enfocada en como las cosas me afectaban a mi que ni siquiera una sonrisa a un extraño le podía regalar! Realmente me sentía frustrada con esta lucha interior al enfrentarme a mis emociones y sentimientos de fracaso y desilusión. Había puesto expectativas en los demás que claramente no pudieron cumplir.. pero ante todo, me sentía enojada conmigo misma.
Y entonces, durante la noche más oscura del alma… reuní poco a poco el valor de observar mi sombra interior. Tuve que pasar por el díficil proceso de observarme, sin juzgar ni condenar lo que había hecho o no, soltando poco a poco ese sentimiento de amargura que me oprimía el pecho.
El resultado aún se va formando en este instante, ya que es necesario que en cada instante que es el ahora, decida por la paz. Pero el resultado ha sido bastante claro para mí: he vuelto a escribir.
Escribo cosas sin sentido para algunos, cosas complicadas y raras para otros. Cosas que inspiran, cosas que cambian, cosas que nunca pensé que podrían surgir de mis manos. Pero sin importar como lo puedan clasificar los demás, lo importante es que he vuelto a hacer aquello que amo en realidad.
Y es ahora que observo la persona que soy en este instante, con un brillo nuevo en los ojos, que me doy cuenta que me siento feliz volviendo a hacer aquello que pensé había perdido como resultado del miedo a el “que pensarán”. (Porfavor, no asesinen sus sueños por un enemigo tan débil como este argumento.)
Que piensen lo que quieran, que juzguen como gusten.
Yo misma hice lo mismo conmigo, así que comprendo y perdono de antemano a las personas que sean incapaces de comprender aquello que busco compartir con mis dedos torpes.
Pero si al menos a una persona puedo llegar a ayudar con estas reflexiones y pensamientos que han ido transformando mi vida, entonces para mi será un honor y un privilegio seguir haciendo aquello que amo y gozo completamente.
No hay nada que temer.
Veo luz en tu mirada.
Quería un nuevo wallpaper y decidí que no hay mejor wallpaper que el que hace uno~
Así que este es mi wallpaper! (obviamente más grande xD)
Esta colorido ;D